Todo sobre carillas

No es un secreto, que en el tiempo en el que vivimos la apariencia juega un papel importante en la sociedad, es por ello que muchas personas invierten dinero y tiempo para lograr cambios  y resultados satisfactorios estéticamente hablando. La cara es la primera parte del cuerpo que se observa cuando socializamos, por tanto, la expresión facial es el aspecto más relevante en la estética, de allí se desencadena la seguridad o inseguridad de las personas.

Las carillas responden a la demanda de una población que cada día invierte y se preocupa más por lograr resultados estéticos que perduren en el tiempo y garanticen una mejor apariencia según sus exigencias. 

Aunque en los últimos años hemos escuchado mucho respecto a las ‘carillas’, ¿estás totalmente informado respecto a ellas? Las carillas de cerámica son una lámina fina de porcelana o de composite, las cuales se adhieren a la superficie vestibular de los dientes anteriores a través de resina compuesta y su finalidad es corregir el esmalte desgastado del diente, alinear dientes desiguales, separaciones, decoloraciones, roturas, en conclusión la estética.

¿Qué son las carillas?

Las carillas son hoy en día una de las técnicas de reconstrucción indirecta que ofrece resultados más favorables, tanto por su duración como por su aspecto estético. Ya que su objetivo es netamente estético, los problemas bucodentales deben ser resueltos antes de optar por el tratamiento de carillas.

Es importante que sepas que existen diferentes modelos y variantes, los tipos de carillas dentales se clasifican en función del material con el que son fabricadas: composite y porcelana.

Las carillas de composite son hechas a base de resina acrílica que funciona como matriz, también son incluidas partículas de cerámica las cuales brindan propiedades de resistencia y apariencia. Las carillas de composite se colocan directamente sobre el diente, y su ventaja es que no requieren de una máxima preparación en los dientes, de esta manera el proceso de colocación es mucho más rápido.

Otra de las ventajas de las carillas de composite es que el color y la forma son ajustables durante su aplicación y pueden repararse fácilmente en caso de roturas.

El precio de estas suele ser más bajo que las carillas de porcelana, sin embargo, la duración es inferior, pueden cambiar ligeramente de color con el tiempo, son mucho más fáciles de fracturar y requieren de mayor supervisión por parte del dentista.

Por otra parte, las carillas de porcelana están fabricadas a partir de una cerámica de vidrio reforzada, usualmente con un material llamado leucita. Este tipo de carillas es más costoso, ya que su proceso es mucho más personalizado, son fabricadas en laboratorios especializados a partir del molde del paciente, posteriormente son colocadas sobre la dentadura, utilizando un adhesivo especial.

Las carillas de porcelana tienen ventajas sobre las de composite, porque estas suelen tener un color más natural y son altamente resistentes. El color es estable a través del tiempo, sin embargo, requieren una preparación previa, y, por tanto, el proceso es más tardío que las de composite.

Entre las pocas desventajas que pueden presentar, es que no pueden ser reparadas (en caso de roturas), y pueden afectar la sensibilidad dental, ya que en la preparación, se elimina una pequeña parte del esmalte dental.

Porque te hemos mencionado los pros y contras de ambos tipos de carillas, es elección de tu dentista decidir cuáles son las adecuadas de acuerdo a tu caso y tus exigencias como paciente.

Una vez detalladas cuáles son las opciones en el mercado, es importante aclarar ¿cómo se colocan las carillas? Aunque depende del tipo de carilla que se va a utilizar, en la mayoría de los casos el proceso demora entre 2 y 3 visitas al odontólogo.

En la primera visita es correspondiente determinar cuáles son los resultados que el paciente desea obtener, tras el examen de su dentadura, el odontólogo debe analizar cuál es el tratamiento adecuado para cumplir con las exigencias del paciente.

En el caso de las carillas de composite, en la segunda visita se colocan las carillas y no suele ser necesaria una siguiente visita. En cuanto a las carillas de porcelana, la segunda consulta gira en torno a la preparación de los dientes, se toman medidas con moldes y de ser necesario, radiografías. Los datos son enviados al laboratorio para la fabricación totalmente personalizada de las carillas asegurando, por tanto, una aplicación perfecta.

Finalmente, en la tercera consulta se colocan las carillas de porcelana, aplicando un cemento especial para posteriormente ajustarlo en los dientes.

Sabemos que al momento de optar por un tratamiento estético, el tiempo es un factor determinante al momento de invertir en nuestra apariencia, pues lo más razonable es que el alto costo garantice un resultado prolongado, en el caso de las carillas, ambas opciones ofrecen muchos años de duración, aunque debes tomar en cuenta las revisiones periódicas con tu odontólogo para garantizar un mantenimiento adecuado.

Si aún dudabas sobre optar por esta técnica, estamos seguros de que nuestra información servirá para dar el paso final, pues la conclusión es que las carillas ayudan a reforzar la seguridad de nuestros pacientes, permitiéndoles tener una sonrisa más linda y, por lo tanto, a gusto con ellos mismos.

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