Irrigador dental: Todo lo que debes saber

El irrigador dental es un dispositivo electrónico que funciona para mantener la higiene bucal. Funciona con chorros de agua a alta presión, que permiten eliminar la placa dental y los restos de comida. Tanto entre los dientes como en la línea de las encías.

Se trata de un instrumento que podemos incluir en nuestra vida diaria para cuidar nuestra salud dental. Frente a los problemas con nuestra boca nos armamos con un cepillo de dientes, un hilo dental y un irrigador bucal. De este último, es poco lo que se conoce en el país. El irrigador dental México no es muy usual. Por eso, te decimos ¿Qué es un irrigador dental? Y todo lo que debes saber.

¿Cómo funciona el irrigador dental?

La palabra “irrigación” se refiere a una técnica de tratamiento donde se usa un líquido para limpiar tejidos. Y, efectivamente, emplea agua a propulsión para asear la zona dental.

Por ello, utilizarlo antes de pasar el hilo dental y el cepillo es bueno para desprender restos de comida y placa. Es por ese motivo que el irrigador dental vs. hilo dental se comparan. Pero, la realidad es que ambos deben ir en una misma rutina. Emplearlos después ayuda a desprender cualquier resto que quede después de la rutina de aseo diaria.

Aprende cómo funciona siguiendo el paso a paso:

  1. Ponle agua: En este punto tienes dos opciones: conectarlo a un grifo o llenar el depósito con agua. Lo importante es que tenga suficiente como para usarse.
  2. Prepárate: Pon la boquilla en tu boca. Inicia por las muelas, sostén el irrigador separado de los dientes y las encías. Inclínate sobre el lavamanos para no salpicar la encimera y tu cuerpo. Las boquillas son extraíbles, por lo que permite que cada persona utilice boquillas diferentes pero un solo irrigador. Además, pueden emplearse en función de las necesidades de limpieza que tenga cada uno. Las boquillas son extraíbles, por lo que permite que cada persona use boquillas diferentes, pero un únicamente irrigador. Además, pueden utilizarse en función de las necesidades de limpieza que tenga cada uno.
  1. Enciende: Antes de usarlo, selecciona o gradúa la presión con la que saldrá el agua. El botón de encendido y el de graduación dependen del modelo. Nosotros recomendamos comenzar con el nivel más bajo y aumentarlo progresivamente. La presión adecuada es cuando sea alta, pero no molesta. En agua debe caer en el lavamanos.
  1.  Sigue la zona de tu encía: Pasa por los dientes y dirige el chorro de agua a la zona de la línea entre la encía con el diente. Además, de entre todos los espacios interdentales. Pon el agua en la parte superior del diente, la base de la encía y cada espacio interdental. Dispara el chorro un mínimo de dos segundos sobre cada diente. Repite el proceso tanto en la zona interna como externa de los dientes. Debes completar toda la boca. El proceso dura dos minutos, en promedio.
  2. Al terminar: Cuando termines vacía el depósito, apaga el dispositivo, retira la boquilla y vacía el agua. Al quedar agua en el depósito, es muy probable que proliferen las bacterias.
  3. Asea tu dispositivo: Es muy importante mantener el dispositivo aseado tras cada uso, para evitar cualquier problema dental futuro.

¿Cuándo debo usar irrigador dental?

Ahora que sabes qué son los irrigadores dentales, debes entender cuándo emplearlo. Esto es siempre que tu odontólogo de confianza te lo indique debes utilizarlo y cómo. Puedes preguntar ¿Cuántas veces hay que limpiarse los dientes con un irrigador al día?

Un mal uso de este dispositivo puede provocar lesiones en la encía. Esto, probablemente, a una mala orientación del chorro del agua o una presión excesiva. Su empleo se recomienda cuando se lleva ortodoncia, porque los aparatos pueden dificultar el cepillado con brackets. También cuando se usan implantes dentales, prótesis fija en los dientes naturales o con cualquier problema de movilidad del cepillo convencional.

Beneficios de usar irrigador bucal

Pese a que su mal uso puede ocasionar problemas con la salud bucal, existen algunos beneficios importantes a considerar si se decide utilizarlo:

  • Eliminan restos de comida: Por cómo funciona, facilita la limpieza de las áreas profundas y con más dificultad de acceso. Llega a lugares donde el cepillo dental no llega y deja las zonas limpias. 
  • Es de fácil manejo: Usarlo es sencillo. Siempre que un profesional te indique cómo hacerlo, puede ayudarte a mantener tu boca limpia y evitar enfermedades de la encía, sarro o caries. Además, garantiza limpieza sin usar algún elemento químico.
  • Ayuda a limpiar los implantes: Se ha demostrado que el mal aseo cuando se ponen implantes puede causar acumulación de bacterias en la zona y provocar enfermedades.
  • El uso del irrigador en pacientes con prótesis ha demostrado ser útil para prevenir infecciones. El irrigador garantiza una limpieza profunda, y evita inflamaciones producidas por la placa en áreas inaccesibles. Aumentando, de esa forma, la durabilidad del implante.
  • Elimina la placa en las ortodoncias: En el caso de los brackets dificulta mantener la limpieza dental. La acumulación de comida entre los dientes aumenta y la ortodoncia obstaculiza el cepillado. El chorro de agua puede ser un aliado indispensable para los pacientes con ortodoncia.

Como ves, el irrigador puede ser beneficioso para aquellos individuos con dificultades para tener un cepillado correcto. Así como un uso del hilo dental complejo. En dentalia te instamos a usarlo cuando el profesional dental te lo indique. Así como hacerlo de la forma en que te enseñen.

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